Cuando se tienen niños, todos cambiamos el chip, pero no dejamos de hacer cosas que nos gustaban antes, aunque ahora están más espaciadas en el tiempo. Una de ellas e viajar, y a las que os preguntáis sí se puede viajar con niños, pues SÍ SE PUEDE!!! claro está, que ya no vas a vivir la noche del lugar que visites, ni visitarás las discotecas más cool, pero podrás ir donde quieras y lo pasarás todo lo bien que tu quieras.

Un pueblo que nos encanta ir es Castril, en Granada.

Este pueblo granadino, la verdad es que es muy bonito, tiene muchas cosas para visitar y muchas rutas para hacer. Es muy recomendable para ir con niños. Para alojarse hay un hotel rural, varias casas rurales, tanto dentro del pueblo como en la sierra de Castril, y un camping.

Para comer: se come de maravilla en cualquiera de los bares-restaurantes que hay, encontrarás comida típica de la zona, que si sois buenos comedores, os encantará. Mi equipo se puso como el kiko, estaban desconocidos, comieron como si no hubiese un mañana, pero claro está no pararon ni un segundo, entre los baños, las rutas y los juegos.

Os recomiendo la ruta del Nacimiento del río Castril, los niños la pueden hacer a partir de 5-6 años si están acostumbrados a andar, por desde donde nosotros la hicimos serán unos 4,5 km más o menos, de unas 2 horas de duración, la dificultad es baja, el sendero está muy bien. Empezamos desde los Cortijos del Nacimiento, aquí dejamos los coches y nos pusimos nuestras mochilas y empezamos a andar. Nada más empezar nos encontramos con un rebaño de cabras que estaban comiendo en la sierra, mi rubia no puedo resistirse a unirse al grupo de cabras y “cabrear” con ellas. Por la senda fuimos viendo aves, rocas gigantes, oíamos el río y al poco nos encontramos con este puente que teníamos que cruzar para seguir la ruta. A lo lejos vimos más cabras, esta vez parecía que estuviesen solas, pude que fuesen montesas. Al llegar al Nacimiento del río había un mapa explicando las rutas y el nombre de las sierras que rodean el barranco. Esta vez, no salía mucha agua de los manantiales que nutren de agua al río, los aldeanos que nos cruzamos nos dijeron que este año había llovido poco y no había mucha agua. Luego emprendimos camino de vuelta al coche, no sin antes pegar un bocado, pues tanto esfuerzo nos dio hambre, sobre todo a la rubia.

Sí vais a hacer esta ruta recordar: poneros crema protectora del sol, llevar gorras, llevar agua y unos bocatas. No tiréis nada al suelo y así contribuiréis a no contaminar!!! Ser responsables.

Un lugar también muy bonito y donde se lo van a pasar pipa los niños, siempre con cuidado y bien cogidos de la mano; abstenerse personas con vértigo o miedo a las alturas (no es que esté alto, pero impresiona), son las pasarelas del río. Para poder ver el río y disfrutar del barranco por el que pasa dentro del pueblo han creado una serie de pasarelas adheridas a la roca por donde vas andando por encima del río!! Mis niños lo disfrutaron mucho, sobre todo porque ese día coincidimos con unos familiares que también tenían niños de su misma edad.  Al finalizar la ruta, hay un bar-alojamiento donde podéis tomar un refrigerio y los niños jugar en el parque del bar.

Como hacía tanto calor no pudimos no resistirnos y bañarnos en las aguas heladas de la piscina municipal, un sitio también muy recomendable, sobre todo para valientes y titanes, porque el agua está que “arrapa” (que hiere), mis rubios y los primos fueron los más valientes, porque los adultos nos bañamos más por dignidad que por ganas. Ellos lo pasaron muy bien, jugando a bomba y lanzándose de mil maneras al agua. 

En la zona de la piscina municipal (fuera en la zona de entrada) hay un merendero donde puedes llevarte la comida y así comer allí sin tener que desplazarte de la piscina. Además también hay un bar donde preparan comidas. Según por donde accedas te puedes encontrar con un muy bonito puente de madera que cruza por encima del río, nosotros tres hicimos un día este acceso, bajamos por las calles de Castril, un paseo muy bonito hasta llegar a bajo y cruzamos por el puente hasta llegar a la entrada de la piscina.

Otra visita muy recomendable es ir a ver la presa del río. Se puede hacer Kayak en ella y la verdad es que impresiona mucho. Nosotros esta vez la vimos de lejos, pero volveremos seguro y intentaremos hacer esta modalidad deportiva que tanto nos gustó en la Manga del Mar Menor.

Perderse por las calles de Castril y visitar la Iglesia y subir al Santo (cuesta 3€), el guía te cuentan un poco de la historia del pueblo y por qué se ha construido ahí el santo. Yo soy mucho de callejear y descubrir rincones y buscar lugares para hacerse una foto, y este pueblo invita a que lo patees enterito y descubras cada rincón.

Dónde alojarse.

Hay varios sitios donde pernoctar: 

  • Hostal La Fuente, calidad-precio muy bueno y recomendable, con un buen servicio de habitaciones. 
  • Infinidad de casas rurales en el mismo pueblo, en los alrededores del pueblo y camino al nacimiento. Todas muy bien de precio, muy limpias y con un buen servicio.
  • Camping el Cortijillo, nosotros no hemos estado aquí alojados, pero sí hemos comido y todo está muy bueno y a muy buen precio.

Nuestra experiencia ha sido maravillosa, los niños han hecho las rutas sin quejarse y con ganas, han tenido un contacto directo con la naturaleza y han cogido fuerzas para continuar la marcheta de nuestro día a día.

Así que si tenéis unos días de vacaciones o un finde sin plan, os recomendamos Castril, porque además de pasarlo bien, desconectaréis a tope, respiraréis paz y comeréis mejor. Y ya no os digo cómo dormirán vuestros hijos, los míos caían a la cama y no daban un ruido hasta la mñn siguiente.

Un beso carinyets.

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