Hoy vengo con una ruta con niños senderista que os va a encantar, esta ruta es por las salinas de Santa Pola y el centro de interpretación. Para que vayamos descubriendo rinconcitos de la provincia de Alicante, no hay mejor forma que hacer excursiones en familia y descubrir nuevos lugares.

Esta ruta la hicimos en abril, nos hizo un día estupendo, con solazo, para ir en manga corta y tomar el lorenzo, que después del invierno nos hace falta reponer vitamina D. Como ya os he contado en otros post, nos encanta salir a caminar, porque así nos movemos que es tan importante, y los niños no nos ven amorrados a una pantalla – que es nuestra manera de trabajo, pero sedentaria- Ellos se lo pasan pipa, se llevan juguetes, porque saben que luego comeremos en un pícinic y saben que tendrán tiempo para jugar con ellos y pasarlo muy bien, incluso a veces se unen a otros niños y juegan con ellos.

Cari-consejo: llevar crema solar, gorra, agua, tentempié. Es importante porque por esta zona normalmente, a no ser que sea invierno, es calurosa. En invierno si decidís hacerla tampoco pasaréis mucho frío. 

Al llegar a Santa Pola y dirigirnos a la zona de interpretación de las salinas, se aparca sin problema (un punto a favor es no ir en temporada de verano, porque así se puede aparcar a la primera).

Nosotros nos dirigimos a ver el centro de interpretación o Museo de la sal, para informarnos de todas las rutas posibles. Descubrimos cómo sacaban la sal de las salinas, que instrumentos utilizaban, y aprendimos un poco de la historia de las

 salinas. En la imagen podéis ver una representación de una cubeta donde ponían la sal para transportarla, además podéis ver como el rubio se echa un puñao de sal a la boca -mmm!! que rica, dijo el jodío- La verdad es que en el museo se 

 

aprende mucho, podemos ver además una selección de imágenes de muchos de los animales que habitan, tanto estacional como perennemente, en las salinas. 

La ruta que elegimos hacer fue la que está justo 

enfrente del centro de interpretación, por la hora que era ya -medio día-. En el mapa os he marcado en rojo la ruta qué nosotros hicimos. Para hacer la ruta hay que cruzar la carretera y pasar por el lado de una gasolinera. La ruta transcurre por un sendero entre juncos y cañas, al llegar al final de sendero aparecen las salinas y el camino discurre por la izquierda de éstas, las vistas son preciosas, con diferentes tonalidades que van del azul oscuro al blanco de la sal, pasando por el rosa pálido tan característico de las salinas.

El camino nos llevó  hasta un observatorio de aves, por lo que os recomiendo que llevéis unos prismáticos para poder verlas. Este momento es muy mágico, porque los niños buscan las aves, las señalan, intentamos saber si son flamencos, cigüeñelas o patos, entre otras.

Después  de estar unos minutos observando, emprendimos camino  de vuelta, porque nos esperaba una paella rica y mejor de precio en un bar a pie de playa, comimos de maravilla y los niños después de comer fueron a jugar a la playa, mientras nosotros disfrutamos de nuestro café  tranquilamente. 

La ruta que nosotros hicimos, no está  marcada en el folleto, pero el hombre que estaba ese día en el centro de interpretación nos la marcó muy amablemente, porque debido a la hora que era, ya cerca de la una del medio día y explicándole que a las dos teníamos una mesa reservada justo en la playa. 

Podéis encontrar más información en la web de parques naturales de la Comunitat Valenciana 

       

¿Os ha gustado esta ruta? Es muy sencilla, no dura más de 40 minutos andando despacio. Es perfecta para iniciarse al senderismo.

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Hasta pronto carinyets