– Venga chicos que vamos a la playa. – Biennnnnnnnn (risas, gritos, saltos, descontrol)

Así empieza un plan ahora en casa, todo con tan entusiasmo que hasta una cosa mínima que nunca le has dado importancia ahora es motivo de celebración, aplausos y silbidos.

Pues eso, que el domingo decidimos ir a la playa, y ahora hay que pensar por cuatro y dos de ellos necesitan un camión de cosas para salir de casa: que si coge toallas y por lo tanto una bolsa donde quepan 4 toallas más un neceser con la crema, peine, protector del pelo, pañuelos, monedero, móvil, pinza del pelo,… La nevera, para la merienda con agua y fruta, la sombrilla, los juguetes para la arena, ropa para cambiarnos (nos incluyo porque siempre pasa algo), otra muda por si “acaso”, las sillas de la playa, ¡seguro que algo nos dejamos!. Estaréis pensando ¡¡¡UN LIBRO!!! pero desde que tengo niños lo de leer en la playa se terminó, porque debo estar pendiente cada segundo de ellos, no sólo por que les pase algo, sino también porque yo tengo uno que le mola destruir las construcciones que tan agusto han hecho los demás , jajajajajaja (menudo bandarra está hecho).

Por fin llegamos la playa, sí pero hora y media después de haberlo decido. La verdad es que somos TITANES todos los padres que nos gusta ir a la playa porque el domingo que es el día de no dar ni palo al agua a nosotros se nos ocurre hacer una mudanza, nos llevamos más cosas que cuando nos largamos de casas de nuestros padres para empezar nuestra aventura en común y volvemos con más cosas que con las que hemos salido, entre ellas unos 10 kilos de arena, con la que me estoy planteando hacer un arenero en el patio.

Sí, ir a la paya ya no es como antes que decidías ir y 5 minutos después estabas subida en el coche con todo lo necesario: la toalla, la crema y tu chico. Para qué coger agua y comida, ya compraríamos algo de algún chiringuito. Te levantabas, desayunabas y pensabas en voz alta: – Churri, hoy estaría bien ir a la playa que hace una semana que no vamos, por si la han cambiado de sitio y eso.

Pues eso que te ibas a la playa tan fresca (es un eufemismo porque con el calorín de julio y agosto, lo que es estar fresca y en la playa pues va a se que no), y sin libro porque ya me compraría uno en el chiringuito que seguro que había alguna novedad que me gustase. Lo malo era el día que se nos ocurría ir a una cala, así de improviso (porque así somos nosotros las cosas las pensamos mucho y no damos un paso en falso sin haberlo meditado al menos unos segundos), pues nada ese día a dormir y a remojo, eso sí agua si que comprábamos porque parábamos en alguna gasolinera a comprar algo que “toooo el día sin beber en la playa no es recomendable”. 

Y al llegar a la playa, el equipo y los trastos, toca plantar el huevo, pues nosotros que no somos de complicarnos mucho pues el primer sitio que vemos en primera línea, pa que” sufrir buscando un sitio bueno si ese es el que nos gusta. Ale! a la caza del sitio, oye y con suerte: un huequito nos ha hecho una familia muy amable que estaba tan agusto durmiendo su siesta, cuando se han despertado no les ha molao mucho que los hayamos invadido, pero bueno si la playa es de todos!

En pareja llegábamos y sin hacer nada de ruido y menos aún pensar donde poníamos la toalla. Te quitabas la ropa, extendías la toalla y salías escopeteao al agua y luego a tumbarse no sin antes ponerse crema, y ale a dormir que estábamos cansados de habernos pegado el sábado de fiesta. ¿Y eso qué es? pues dicese de una reunión de amigos donde se habla, se rie, se gintoniquea, se baila y una se lo pasa genial, además te pones ese modelito que te has comprado para la ocasión con sus tacones, además te pintas los labios de ROJO y te pones en modo juerga,  además siempre se hace de día casi sin darte ni cuenta.

La verdad que un día de playa con niños es más divertido porque antes sólo estaba tumbada y a modo de croqueta me daba una vuelta para arriba, para el lado, boca abajo, para el otro y vuelta a empezar. Ahora estamos super divertidos haciendo castillos, llenando cubos de agua, saltando olas, iniciando a la rubia en el snorkel. No lo cambio por nada, bueno miento (como una bellaca): sólo pido un día en todo el verano para ir con la toalla, la crema y mi chico y pasarme el día haciendo la croqueta.

IMG_20150713_094948

Un beso cariñoso a todos los que paséis por aquí, dejar comentario de cómo es vuestro día de playa, me gusta leeros.

Spread the love