¿Vuestros hijos juegan al escondite y no contestan cuando les llamas? Pues mi rubiete sí, no contesta y además se esconde pero bien, ¡que cualquiera lo encuentra!.

Lo que para él fue un juego para nosotros fue el peor susto de nuestras vidas. Y he de confesar que fue mea culpa.

Estábamos en casa a medio día con el tiempo justito para preparar la comida y comer, pero cómo todos los niños, los nuestros querían jugar y mientras nos organizábamos en la cocina, los dejé ir a la cochera -vivimos en una casa con cochera- a que jugaran, por el camino la rubia decidió que no quería y entonces acompañé al rubio a la cochera para jugar, y quería tirarse con su moto por la cuesta, así que le dejé tirándose por la cochera y subí a ver que le pasaba a mi niña, que quería que que le pusiese unas gotas en los ojos que le picaban. Al subir abrí la puerta de la calle para oír al terremotillo, y me dispuse a poner gotas cómo si fuese enfermera titulada.

Mientras tanto el terremotillo había decido no seguir tirándose por la cuesta y esconderse. 

Terminé de poner las gotas y salí fuera en busca del bichete y lo llamé, y no contestó, y bajé a la cochera y en mitad de la cuesta estaba la moto y él no!!! Y continué llamándolo cada vez más nerviosa y alzando la voz, llamé a mi chico para buscarlos juntos, nos recorrimos la casa entera, habitación por habitación, planta por planta y el peque sin aparecer, salimos a la calle a buscarlo, yo gritando -poseída por un altavoz- tan grandes eran mis gritos que salió media vecindad a ver que pasaba. Por mi cabeza pasaron mil cosas, serían 3-4 minutos que no se los deseo a nadie.

De repente oí llorar, llorar y llorar, dejé de gritar y puse el oído para oír de donde venía el llanto, era mi niño… estaba escondido en un hueco que tiene la casa donde nosotros tenemos una bici y unas macetas -por donde yo había pasado mil veces en esos 3-4 minutos y no lo había ni visto-. El pobre estaba asustado, estaba acurrucado y llorando a moco tendido, casi lo calmamos.

Lo abracé tan fuerte que me dolían los brazos, que sustaco!!!

Ahora no lo dejamos sólo un minuto, con estos niños no ganamos “pa” sustos.

 

 

 

 

Spread the love